Una serie de cuentos musicales que une música en vivo, narración y plantación colectiva. A través de la voces de Irina y su violín Mimi, la experiencia combina poesía, emoción y participación, invitando a sembrar futuro con música. Cada función se adapta al público y al entorno, culminando siempre con un gesto real de cuidado de la tierra.
¿Qué lo hace único?
Une el arte con la ecología de forma activa.
Aporta una vivencia sensible, reflexiva y transformadora.
Involucra al público en una acción real de plantación.
Se adapta al territorio, su flora y cultura local.
Utiliza el poder emocional de la música clásica para crear resonancia.
Mimi, el violín que acompaña cada historia Su sonido es el hilo que une los cuentos y reúne los relatos en un mismo paisaje musical.